Los guantes de cuero

Tanto si estas pensando en comprarte unos guantes de cuero, como si ya tienes unos, en este post encontrarás recomendaciones que te servirán de ayuda.

Lo primero es encontrar los guantes que se ajusten a tus manos. La talla de la mano se calcula con la circunferencia de la mano desde la altura de los nudillos. Resulta inconcebible dejar al azar esta cuestión, así que procura tener clara tu talla.

Después deberías asegurarte de que se trata de genuina piel natural. Bien cuidados podrían durar toda una vida, cosa que no puedes decir de la piel sintética. Además, hay que añadir que el propio desgaste del cuero natural lo hace adquirir un aspecto vintage fabuloso.

El interior es tan importante como el exterior. La elección óptima es un forro de cachemir (o cashmere) ya que no habrá nada más cómodo, cálido y ligero. No obstante, cualquier tipo de lana es una buena opción. En cualquier caso, asegúrate de que sea una fibra textil natural, tus manos te lo agradecerán.

Los guantes no tienen que combinar con tu ropa, pero al menos deberían complementar adecuadamente tu closet. Marrón y negro son las opciones más versátiles.

Respecto al mantenimiento, debes saber que el cuero necesita cariño y cuidados para que te dure décadas. Un consejo importante es que si los guantes se mojan, jamás los pongas a secar en un radiador a algo similar, porque resecarias el cuero.

Por último, un pequeño recordatorio. A la hora de saludar, debes retirarte el guante. Se trata de una norma de protocolo que denota respeto hacia la otra persona; es conveniente recordarla.