¿Es mejor comprar de marca?

Tenemos la creencia de que cuanto más caro sea un producto o servicio, mejor será. Pero en lugar de asumir esta afirmación, deberíamos tener la iniciativa poner a prueba esta teoría.

La calidad se paga, eso es un hecho. Sin embargo, una cosa es pagar la calidad y otra muy distinta, es pagar suplementos o extras que no nos aportan ningún beneficio real.

Cada uno es libre de comprar lo que le plazca, eso sí, desecha tu asociación de calidad con marcas caras, porque no necesariamente puede existir esa relación.

Si realmente quieres comprar prendas y complementos de calidad y que cada céntimo sea invertido de la mejor forma, es hora de fijarse en 3 pequeños detalles.

La fibra textil: no es igual lana que acrílico, no es lo mismo algodón que poliéster, no tienen nada que ver la seda y la viscosa. En definitiva, procura que tu dinero vaya a fibras 100% naturales y es algo que nunca me cansaré de repetir.

La confección: podrás tener las mejores fibras, pero si acabas cometiendo equivocaciones en la costura todo se echará a perder. No solo te fijes en los errores flagrantes, ten los ojos bien abiertos para evitar escoger prendas con pequeñas chapuzas en su confección.

El acabado y conservación: tras el tratamiento y confección del tejido, todo debe estar en perfecta armonía con un resultado favorable y por supuesto, también hay que mantenerlo apropiadamente para que se conserve en las mejores condiciones. Seria un desperdicio tener una prenda de ropa de la máxima calidad, ensuciándose y deteriorándose en un almacén. Todo porque no tomaron las medidas de protección pertinentes para asegurar las mejores condiciones.

En conclusión, una marca no tiene la calidad implícita, eso es algo que cuesta trabajo ganarse y no por costar más dinero va a ser una mejor prenda.

Hasta aquí el tip de imagen de esta semana, personalmente quiero cada euro que inviertas te ayude a tener una mayor calidad en la ropa y en tu vida.