Pautas con gafas de sol

Bien es cierto que en estos últimos días no hemos tenido una climatología idónea para utilizarlas. Sin embargo, muy pronto dejará de llover y podremos hacer gala de nuestras queridas gafas de sol. Así que cuando llegue ese momento, lo ideal será tener una serie de nociones básicas sobre el uso y cuidado apropiado de este fantástico complemento.

¿A que nunca os habíais parado a pensar en las pautas con gafas de sol? A continuación las descubriremos.

En primer lugar, cuando no las lleves en los ojos, lo ideal es que las guardes en su respectivo estuche protector y a su vez, en la maleta o bolsa de trabajo que portes. Ese es el primer y mejor hábito para cuidarlas.

Si no tienes estuche, en el caso de que lleves una chaqueta, guárdalas en el bolsillo interior de arriba con las lentes hacia afuera para una óptima protección. Almacenándolas en otros bolsillos aumentarás el riesgo de daño en la montura y/o arañazos en las lentes.

Y por último si no tienes chaqueta, colócalas en la mesa donde te sientes, siempre con las lentes hacia arriba. Échales un vistazo ocasionalmente y no te olvides de recogerlas cuando te vayas.

El resto de lugares para colocar tus gafas podrán ser más cómodos, pero no más seguros. Ten eso en cuenta si realmente quieres conservarlas durante mucho tiempo.

Como normas de uso social, debemos tener en consideración que las gafas de sol no son para llevarlas ni por la noche, ni en lugares cerrados. Salvo por cuestiones médicas o cualquier otra justificación de peso (las ojeras no cuentan).

Por último, siempre que tengas una interacción con una persona quítate las gafas de sol. Da igual que estés en plena calle con un sol muy intenso, debéis poder miraros a los ojos sin ninguna clase de obstáculo de por medio.

Este fue el tip de imagen de esta semana, espero que hayas tomado nota de estas pautas con gafas de sol y sobre todo, te las retires cuando hables con otra persona.